Por Oscar Díaz Salazar
Grande le quedo la silla de Jefe de la Oficina del Gobernador a Victor Manuel Saenz Martinez, un personaje que era efectivo para hacer los mandados cortos, las tareas especificas como buscar una direccion, pasar un recado o establecer una llamada telefonica.
Víctor Saenz fue útil mientras el trabajo se limitó a auxiliar a un senador, siendo supervisado en todo momento por el legislador, que le confiaba a su chalan misiones como el alijo del portafolios, la atención de visitantes, algo de relaciones publicas y el seguimiento de asuntos menores.
Transmitir un mensaje – cortito, no muy extenso – redactar un oficio simple, llevar y traer algún documento, realizar gestiones básicas con instrucciones precisas, esos son los alcances del abogado reynosense (bueno, vive en Mission) que ahora ocupa la jefatura de la muy importante Oficina del Gobernador.
El nivel de incompetencia de Victor Saenz le impiden en este momento atender con eficacia las tareas inherentes al cargo que actualmente (NO) desempeña, y esa es una de las razones mas importantes del fracaso que ha tenido el nuevo gobierno en el arranque del sexenio.
En la reingenieria que le hicieron al organigrama estatal, mediante las modificaciones a la Ley Orgánica de la Administración Publica del Estado de Tamaulipas, le recargaron de personal, funciones, atribuciones y obligaciones a la oficina que jefatura Victor «el mandados cortos» Saenz Martinez.
La ambición de Saenz Martinez, que seguramente se autodiseñó su empleo en el gobierno del Estado, lo llevó a concentrar tareas que no entiende ni atiende, lo motivó a fusionar áreas para las cuales no tiene las habilidades, las aptitudes, ni el talento, y no cuenta con los colaboradores para desarrollarlas.
De comunicación social entiende solo los «memes» que encuentra cuando revisa sus redes sociales. Su experiencia en relaciones publicas, se limitan al trato con la high society de la frontera, con la burguesia «pocha» de Mission. En el despacho de la correspondencia, su experiencia básica de defensor de oficio en pueblo chico, le permiten la comprensión de los «machotes» legales en los que se asientan las querellas por el robo de gallinas o los pleitos de cantina, y obviamente no son suficientes para redactar o supervisar los documentos que emite el titular del Poder Ejecutivo del Estado.
Victor Saenz Martinez es un lastre que se sostiene por el afecto que le guarda el gobernador Cabeza de Vaca, por la costumbre, por la militancia que implica mas de una década de acompañamiento fiel al ahora Gobernador. Pero tarde que temprano le tendrán que avisar al Ejecutivo del estado, que ya se acabó la campaña, que ya es momento de sentarse a gobernar, y que en su ausencia o desentendimiento de las tareas del gobierno, su colaborador estrella hizo muchos estropicios.
En el escritorio del «Mandados cortos» Saenz, se acumulan los expedientes, las carpetas, las curriculums, los contratos y los oficios que siguen sin contestacion, sin tramite ni seguimiento.
El «Mandados cortos» y con recado escrito, ha dejado pasar peticiones de audiencia, propuesta de inversiones, proyectos, solicitudes varias, gestiones etc. La parálisis del gobierno es responsabilidad en gran parte de Saenz Martinez, y también es el causante del ingreso y promoción de muchos priistas que amparados en su padrinazgo, han accedido a importantes cargos en todas las oficinas del aparato burocratico.
Las quinielas para atinar al mes en que será cesado el «mandados cortos» Saenz, son muy populares entre el extenso grupo de personas agraviadas por las intrigas del «Fouche» ejidal.





