Laredo, Tx.- Altos funcionarios del gobierno federal, como la Patrulla Fronteriza, Aduanas y Protección Fronteriza y de la Procuraduría de los Estados Unidos, iniciaron desde el miércoles reuniones a puerta cerrada con propietarios de terrenos a lo largo de la carretera 83 sur, hasta la población de Río Bravo, para darles a conocer que se incluye un nuevo tramo dentro del proyecto de la construcción del muro, que presuntamente abarcaría cerca de 30 millas dentro del perímetro urbano de Laredo y del condado de Webb.
Esta nueva extensión de tierra, sería aparte a la de 52 millas al noroeste de la ciudad, que inicia desde el puente de Colombia, según se estableció durante estas reuniones con los laredenses.
En este otro sitio se encuentran ranchos, granjas, parques, una extensa área comercial, además de un orfanatorio religioso con más de 60 años de existencia, de acuerdo a los planos, hojas de información y documentos a firmar, presentados a los terratenientes durante estas juntas.
En la junta de ayer, llevada a cabo en la estación de entrenamiento sur de la Patrulla Fronteriza, fueron más de 20 los propietarios que fueron citados para darles a conocer los planes del gobierno federal, dentro del objetivo es lograr que los propietarios firmen un documento de Derecho de Entrada para realizar encuestas en sus tierras para la construcción del mencionado muro.
Firmando dicho documento, que será irrevocable por 18 meses, tácitamente estarán dando permiso al gobierno federal a entrar y salir a cualquier hora, además de permitir que el equipo y herramientas permanezcan en sus propiedades durante el tiempo que duren para realizar los estudios topográficos y evaluaciones de terrenos
El miércoles, se realizó una presentación sobre este nuevo tramo de tierra, el cual no ha sido discutido ni divulgado públicamente con funcionarios electos en reuniones anteriores, aseguró Tricia Cortez, directora del Centro Internacional de Estudios del Río Grande,
Explicó que el terreno involucra 29.8 millas de frente al río que atraviesa el corazón de la ciudad y es el tramo del río entre el centro del Laredo College y el puente de Colombia aguas arriba, con aproximadamente 15 millas de largo, no identificadas e incluiría un camino para todo clima en un lado y un camino de mantenimiento con luces, en el otro lado.
Agregó que, en la primera reunión, se discutió que existen fondos para la fase de planificación de este nuevo segmento de 15 millas, que no existen fondos para su construcción, pero que dijeron que están buscando obtener fondos de decomisos del IRS para costearla.
PIDEN PROPIETARIOS PAGO JUSTO
Luego de esta segunda reunión, algunos de los citados como el doctor Francisco Peña, ex-alcalde de Río Bravo, indicó que sus propiedades que se encuentran en esta nueva área de afectación valen 1.6 millones de dólares, pues se trata de 18 acres de tierra adyacentes al parque «Slaughter», compradas hace casi 40 años.
Dijo que su única preocupación es que el gobierno subvalorice sus tierras hasta en dos tercios menos del valor real, pero aseguró que si se van a utilizar para el bien del país, firmará el Derecho de Entrada.
«No tengo otra opción», comentó.
David Acevedo, otro de los afectados dijo que este nuevo proyecto se encuentra en sus etapas iniciales, de planeación, considerando que sí le va a afectar a sus propiedades ubicadas una milla antes de Río Bravo, pero que no firmó el permiso.
Por su parte, Roberto Valdez, opinó que ante esta situación «no hay nada qué hacer… es el gobierno» y consideró que aún es muy temprano para emitir una decisión.
DESAPARECERÍA EL ORFANATO
Por otro lado, Mercurio Martínez, miembro de la mesa directiva del orfanatorio «Sagrado Corazón», aseguró que este centro que tiene una existencia de más de 60 años estaría en riesgo de desaparecer, de acuerdo a estos planes de construcción del gobierno federal, pues se encuentra incluida en el sector mencionado.
Manifestó que a través de todos estos años, las monjas de este centro han logrado levantarlo, con un edificio totalmente completo, integrado con dormitorios y comedores, además de un extenso terreno al aire libre que disfrutan los niños ahí internados, diariamente y que sería una lástima volver a empezar si tendría que ser derrumbado para dar paso al muro.
Juan Rodriguez





