Las personas que padecen enfermedades crónico degenerativas tales como diabetes e hipertensión pueden donar sangre.
En Nuevo Laredo, de cada 100 personas que son donadores de sangre sólo 10 lo hacen de manera voluntaria, el resto corresponde a donación familiar.
La autorización data de octubre de 2012 cuando fue ampliada la Norma Oficial Mexicana NOM-253 para la disposición de sangre humana y sus componentes con fines terapéuticos.
De esta manera se motiva a más personas a que sean donadores altruistas habituales.
Francisco Mejía, médico responsable del Banco de Sangre de Nuevo Laredo, informó que “la nueva norma maneja que si pueden ser donadores de sangre una persona diabética e hipertensa siempre y cuando estén controlados y estén con un tratamiento óptimo, en cuanto a su hipertensión y diabetes”.
También se incluye a homosexuales y bisexuales, pero mantiene la restricción a compañeros de personas infectadas con VIH o hepatitis y a quienes mantengan relaciones sexuales de riesgo.
Mejía dijo que “puede ser donadora de sangre siempre y cuando pase los controles que nosotros tenemos aquí, como son la serología que nosotros le hacemos, correspondiente a VIH, hepatitis B, hepatitis C, sífilis, fiebre de Malta y lo que es la enfermedad de Chagas”.
Tampoco se excluye a las mujeres que se encuentren en período menstrual, solamente a las embarazadas.
Las personas tatuadas podrán donar sangre después de transcurrido más de un año de la realización de su último tatuaje.
Olga Coronado, residente local, refirió que “necesitaba sangre y batallamos bastante, incluso porque mi esposo está tatuado”.
TATUADAS
Las personas tatuadas podrán donar sangre después de transcurrido más de un año de la realización de su último tatuaje.
La Verdad


