LAREDO, TX. – Protocolos de higiene y revisiones físicas a prisioneros que ingresan a la cárcel evitará pandemia en la prisión del Condado de Webb.
Una persona enferma podría poner en peligro la salud de por lo menos 400 presos y guardias.
“Se dispusieron cordones de higiene, constante limpieza mañana, tarde y noche en las instalaciones”, dijo Eduardo Chapa, portavoz. “Cuando ingresa una persona es sometida a revisiones y pruebas”.
El pasado lunes, la Corte de Comisionados abordó el tema con representantes del Departamento de Salud del Estado de Texas considerando la preocupación que un enfermo contagiaría a todos.
La Dra. Emilie Prot, directora médica regional del Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas, dijo que el protocolo es que enfermeras deben examinar a los de nuevo ingreso a la cárcel.
La asignación es buscar virus respiratorios y gripe para llamar al DSHS si encuentran a alguien con síntomas de COVID-19, que son fiebre y tos seca.
Cuando encuentren a un preso con neumonía y dificultad para respirar es un síntoma que debe considerarse.
Chapa dijo que suficiente agua y jabón, pero además el constante aseo de las instalaciones podrá liberar de cualquier amenaza.
Las personas de alto riesgo de contraer el virus son diabéticos, enfermedad renal crónica, enfermedad cardiovascular, VIH / SIDA, además que estén tomando medicamentos inmunosupresores o quimioterapia.
Miguel Timoshenkov


