LAREDO, TX. – Buscando aplanar la pandemia, oficiales civiles y policiales peinan la ciudad suprimiendo reuniones familiares y citando a la corte a infractores.
Desobediencia, reto a la autoridad y desafío a la salud han trasladado a Laredo-Webb a una crisis.
Un escuadrón de hombres y mujeres no permitirán reuniones, además esperan ayuda de la comunidad para que las denuncie al igual que otros eventos prohibidos.
La autoridad se ha mostrado benigna dejando en la conciencia el cuidado a la familia como la mejor alternativa de frenar el COVID-19, guardar distancia social, usar cubre bocas y mantenerse en su hogar durante el toque de queda.
Las celebraciones del 4 de julio, reuniones en bares y otras causas trasladaron a la muerte a personas vulnerables y la ola de infección trasladó a crisis de salud a esta ciudad.
Considerando las amenazas pasadas y los desafíos con la próxima celebración de Labor Day el 7 de septiembre, donde se disfrutará descanso por tres días, autoridades de salud esperan que las reuniones se incrementen.
La autoridad diseñó la estrategia para que oficiales de enforzamiento y policías trasladen su fuero a suprimir las celebraciones.
Oficiales tendrán la capacidad de actuar en dos opciones, entregar una advertencia o simplemente asignar una cita a la corte donde el juez municipal tendrá en su autoridad fijar el tipo de sanciones.
Desde el viernes por la tarde el escuadrón COVID19 recorrió calles buscando los sitios donde se celebran fiestas para asumir acciones directas contra infractores.
Miguel Timoshenkov



