Houston, Texas, Octubre 18 – . Anthony Allen Shore, conocido como ‘el asesino del torniquete’, será ejecutado este miércoles, al atardecer, en la prisión de Huntsville en Texas, por violar y estrangular a cuatro jovencitas en el área de Houston.
Hasta ahora todo parece indicar que no habrá ningún obstáculo para impedir que el convicto, de 55 años de edad y quien ha estado en el pabellón de la muerte desde 2004, reciba la inyección letal.
Shore, a través de su abogado defensor, ha utilizado todos los recursos legales posibles para librarse de la pena máxima, pero sin resultados favorables, según documentos judiciales.
La semana pasada, un tribunal de apelaciones rechazó una solicitud con la que se buscaba frenar la ejecución bajo el argumento de que el reo había sufrido daño cerebral en su juventud luego de tener un accidente de auto. Shore también intento conseguir un perdón del Comité de Indultos y Libertad Condicional de Texas, pero su petición fue denegada la tarde del lunes, según reportes de medios locales que citan a su abogado.
Las violaciones y estrangulamientos que condujeron a la condena de Shore ocurrieron entre 1986 y 1995, pero el sujeto fue arrestado el 24 de octubre de 2003, año en el que se le vinculó con el asesinato de una joven hispana de 21 años, según consta en una recopilación de los hechos publicada por una corte de distrito del condado Harris.
La joven, identificada como María del Carmen Estrada, había sido vista por última caminando hacia una parada de bus para ir al trabajo, la mañana del 16 de abril de 1992. Horas más tarde, encontraron su cadáver semidesnudo, tirado detrás de un restaurante Dairy Queen.
Fue violada, estrangulada y tenía marcas similares a las de un mordisco alrededor de uno de sus pezones. En su cuello encontraron el cordón que el asesino empleó para asfixiarla, el cual tenía un trozo cilíndrico de madera amarrado en la punta. Asumieron que lo usó para poder apretar el cordón con facilidad.
Ese mismo patrón de estrangulamiento, estilo torniquete, fue detectado en otras dos víctimas hispanas, asesinadas después de María del Carmen. La niña Diana Rebollar, de 9 años, cuyo cadáver apareció tirado detrás de un edificio vacío, el 6 de agosto de 1994. Y la adolescente Dana Sánchez, de 16, hallada el 6 de Julio de 1995 en un pastizal. El asesino llamó de forma anónima a una estación de noticias de Houston para revelar la ubicación exacta del cuerpo de esta chica.
Después del tercer hallazgo, la policía de Houston creó una unidad especial para investigar las tres muertes y se empezó a hablar de un asesino en serie al que llamaron el ‘asesino del torniquete’.
La unidad de investigación finalmente fue desmontada porque los detectives no lograron identificar a un sospechoso, pero las evidencias recabada en los tres casos se preservó, aunque todos fueron cerrados.
Agencias



