Desde las primeras horas de este miércoles, fuertes lluvias y una tormenta eléctrica azotan a la región de Nuevo Laredo.
Los destellos de luz en el cielo, acompañadas de un estruendo despertaron a los neolaredenses.
Los trabajadores y las madres de familia que llevaron a sus hijos a la escuela, echaron mano de impermeables, paraguas y sombrillas para resguardarse de la lluvia.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había prevenido sobre lluvias, tornados y granizada desde Nuevo Laredo hasta Matamoros.
En algunos sectores de la zona urbana, se presentan inundaciones ya que las alcantarillas están tapadas, como ocurre en la calle Lucio Blanco y Washington.
Las corporaciones de emergencia se mantienen en alerta, para ayudar a la población civil.
Hasta el momento no se reportan incidentes mayores.
Agencia HT



