Emigran pescadores ante bajos niveles del Champayán

Altamira.- Conforme avanza el descenso en el nivel de agua en el sistema lagunario “Champayán”, también cae la captura de pescado hasta en un 50%, provocando que pescadores que dependen de esta actividad, emigren y pidan trabajo en tierra, para poder llevar un sustento económico a sus familias.

Esta situación se esta presentando en la comunidad de pescadores El Repecho, que se localiza en la parte norte del sistema lagunario Champayán, a un costado de las vías del ferrocarril de la avenida Monterrey y a cinco kilómetros de la cabecera municipal de Altamira, el panorama cada día es más triste.

“De los 80 pescadores que vivimos en el Repecho, un 20% ha abandonado esta actividad, para dedicarse a un trabajo en tierra, pues cada día va a la baja la captura de pescado.

No sacas dinero ni siquiera para comer es más lo que se invierte a lo que se gana y muchos de ellos tienen hijos en la escuela, por lo que los gastos son mayores”, informó José Ángel López Cano, residente y pescador en la localidad El Repecho.

Entrevistado a su llegada de la laguna Champayán y después de haber realizado por cuatro horas labores de pesca al interior del vaso lacustre comentó “salí a pescar antes de las seis de la mañana y para las diez y media de este día solo capturé tilapia y alrededor de dos kilogramos aproximadamente, ya no hay pescado en la laguna, el agua se esta acabando”.

Por lo que ante estos bajos promedios de captura de diferentes especies, muchos pescadores han tenido que abandonar dicha actividad pues lo que logran atrapar en sus redes no les alcanza ni para cubrir los gastos de inversión.

“Realmente es más lo que inviertes en dinero al ponerle gasolina al motor fuera de borda que lo que vas a obtener de ganancias económicas, no hay agua en la laguna y la captura no es como antes, necesitamos que llueva mucho.

Esperemos que después del Eclipse Solar se planten los buenos aguaceros para poder tener agua en este lugar y que regrese la vida y la pesca abundante”, resaltó en un tono optimista López Cano.

“Hace un mes había más agua en esta orilla, hoy en día cada vez estamos más lejos de donde están las casas, además son como 200 metros lo que tenemos que ir arrastrando la lancha entre la poca agua hasta donde este más hondo y la lancha se pueda desplazar”,