A más de un mes de que tres municipios del sur de la entidad fueran declarados zona de desastre por los daños ocasionados por las inundaciones, el legislador local panista, Joaquín Hernández Correa reconoció que la respuesta de las autoridades a las familias afectadas ha sido lenta.
“Sé que ha habido un poco de demora en la respuesta”, dijo, sin embargo consideró que esto se debe a que es mucha la gente afectada. De acuerdo a estimaciones fueron 70 mil personas de 82 colonias de los municipios de, Tampico, Madero y Altamira las que sufrieron daños en su vivienda.
Reconoció que en adelante el gobierno deberá tener provisiones para solventar las necesidades de la gente en caso de que se presente otro fenómeno natural como el que se registró en el sur de Tamaulipas el pasado tres de noviembre.
“Hay que tener previsiones para que en el futuro llega a suceder tener recursos para solventar con las necesidades de la gente”, dijo, aunque también culpó a la gente por no reubicarse de lugares considerados de alto riesgo.
“No quiero echarle la culpa a nadie, pero la gente no tiene la precaución de hacer caso a la autoridad”, señaló tras reconocer que en su caso particular le han llegado mensajes a su celular de muchas familias que se quejan de no haber recibido apoyo.
La Verdad





