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AL VUELO-Lencería

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Por Pegaso

Andaba yo volando allá, cerca de la estratósfera, haciendo mis ejercicios matinales, antes de darme un chapuzón en las redes sociales para comentar las más sicalípticas, irreverentes y chimengüenchonas noticias que se generan en nuestra vilipendiada comunidad.

Y resulta que, buscando en mi HP convertible a Mac, vi el siguiente anuncio:

«Cabo loko y Marino loko laborando juntos en la frontera de Reynosa en estos momentos, dando resultados positivos combatiendo al C.O. (crimen organizado). Sólo se les comunica que sigan al pie de la letra las medidas de seguridad de las fuerzas armadas para evitar muertes de inocentes que es lo que estos dos elementos destacados de la marina tratan de evitar, por favor no se expongan. todo sea por la seguridad de la población. Necesitamos lencería para poder empezar hacer nuestro trabajo».

El mensaje que parece una broma de mal gusto, pero que en realidad no lo es, fue posteado en la cuenta de Facebook «Reynosa Código rojo», el 27 de julio a las 2:22 Hs.

El Marino loko saltó a la fama después de algunas publicaciones de medios nacionales donde se observa a un elemento de la Marina Armada de México con una curiosa capucha cubriéndole la cara, presentando a un presunto narcotraficante en paños menores de mujer, en lencería.

El citado vengador, por lo visto, es fanático de las películas de Silvester Stallone, Arnold Schwarzennegger, Chuck Norris y Jean Claude van Damme, combinadas con los churros de Batman, los Hombres X, Iron Man y el Hombre Araña.

Según el mensaje que se posteó en «Reynosa Código Rojo», ya se encuentra en Reynosa acompañado por otro igual de zafado que él, llamado El Cabo loko, como en Batman y Robin, precisamente.

La revista Proceso escribía en torno a la detención del supuesto capo de un cártel del narcotráfico por parte del susodicho vengador: «Su nombre es Erick Morales Guevara, El Marino Loko, El Martillo, o Sr. Thor. Es un infante de la Marina Armada de México quien ha hecho de la caza de jefes de cárteles del narcotráfico «un deporte», reveló el portal texano Beitbart.

El marino, añadió el diario, «a veces rompe las reglas, pero conseguirá hacer el trabajo».

Y ahora está en Reynosa.

En las películas de superhéroes con frecuencia se observa que los protagonistas y sus antagonistas tienen peleas épicas, con hartos efectos especiales, pero tras cada enfrentamiento la ciudad queda hecha queso.

Es muy frecuente ver el cliché del jefe que reclama al héroe, quien resulta ser su subalterno, por los millonarios daños causados a los edificios, calles y sitios públicos.

La respuesta del muchacho chicho de la película casi siempre es la misma: «Sí, pero acabamos con el malo».

En el mundo real no hay cabida para superhéroes, sino que hay que es necesario el trabajo en equipo.

Pienso en voz alta que, ante el fracaso de las estrategias que hasta ahora se utilizaron para el combate a la delincuencia organizada, las altas autoridades empiezan a desplegar acciones desesperadas, heterodoxas y muy, muy al estilo de Hollywood.

Por supuesto, no podemos llamar a Supermán o a Batman, por ser éstos personajes de ficción, y además, por las regalías que en su caso cobraría la Warner Brothers y la DC Comics.

Tampoco nos podrían ayudar Schwarzennegger y Stallone porque ya están más para el asilo que para andar dando de patadas y guamazos.

Así que habría que crear nuestros propios héroes a la mexicana.

Me llama la atención que están pidiendo lencería.

En las pocas ocasiones que ha trascendido alguna «acción» de los marinos locos es posible ver a un narco vestido con un coqueto negligé rojo y encajito negro.

Yo le diría al Marino loko que se eche una vueltecita por cualquiera de los tianguis de la ciudad, el de Jarachina, por ejemplo, donde encontrará un sinúmero de puestos que venden desde brassieres, tangas de hilo dental, calzones talla extragrande, tutús y todo lo necesario para disfrazar adecuadamente a su capo.

¿Cuál es la respuesta de los lectores de «Reynosa Código Rojo» al anuncio posteado?

Joe Benítez dice: Me da tristeza que compañeros hablen de esa manera, pidiendo «lencería» y luego con esos destintivos «marino loko» «cabo loko», lo único q se les piede a los ciudadanos es un gesto, una sonrisa, un saludo inesperado cuando vamos pasando junto a ellos, una oración, una bendición, etc… Con eso sabemos q estamos haciendo un buen trabajo, sin necesidad de decir algo mas. No comparto su forma de expresar de ellos, mas sin embargo la respeto. Es el mismo objetivo que buscamos, paz social para todos. (Nota de la Redacción: Por lo visto, éste sí es un militar de verdad, no un payaso).

Irma casas: Yo dono lencería a donde se las voy a dejar Marino loko???? Saludos y bienvenidos acaben con las lacras de mi Reynosa querido. DLB

Lobo Rafa: yo soy retirado del ejército de estados unidos y no tiene nada de malo un poco de humor para poder tolerar lo que exige la encomienda es algo que los civiles nunca van a entender es muy fácil criticar pero no cualquiera tiene el valor de ponerse un uniforme y servir a la nación y estar dispuesto a dar la vida cumpliendo con la mission (sic).

Myle Martínez: Y que… uuuuuyy me impresiona su metodo «lenceria»… bah, ponganse a hacer su trabajo y dejense de babosadas la mejor manera de humillarlos es poniéndolos tras las rejas y dejarlos sin dada que todo el dinero que tengan lo donen para niños con cáncer o personas que realmente lo necesiten.

Abernathy Jones: «Evitar muertes de inocentes»… parece burla. Cuantos inocentes han muerto a manos suyas y hasta les siembran chingadera y media?

Loki Arroyo: Miren cabrones en general aquí no hay inocentes no sean incrédulos todos tenemos cola que nos pisen y bien que sabemos en que andan los muchachos de hoy en dia no momen con eso de que son inocentes porq desde el más mugroso halcón hasta el más maricon de los comandantes es culpable así que la limpia es parejo

Rosario Núñez: De que color y a donde te llevo la lencería marino loco? No me importa loq ue digan tus detractores te amooooo!

Ahhh, se me olvidaba, los superhéroes vuelven loquitas a las mujeres, por eso ellas son las que ofrecen su lencería para que hagan su chamba.

Por eso los dejo aquí con el dicho estilo Pegaso: «Una extraordinaria capacidad requiere de una extrema responsiva». (Un gran poder exige una gran responsabilidad).

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