En un partido agónico en la cancha del Estadio Azteca, la Selección Nacional de México cayó con la frente en alto tras desafiar a un gigante como Inglaterra y perder con un marcador de 3-2. Los dirigidos por Javier Aguirre no pudieron mandar el partido a los tiempos extra.
Pese a la localía y ser el último juego del Estadio Azteca en esta justa mundialista, el conjunto tricolor inició con complicaciones ya que debido a descuidos de la defensa Jude Bellingham logró meter un doblete al 36 y 38 que sin duda pegó fuerte en los ánimos nacionales.
Aún con la desventaja México siguió luchando y con un Julián Quiñones que igualó la marca de Javier Hernández y Luis Hernández con 4 anotaciones, logró descontar 2-1 al minuto 42. El conjunto visitante fue asfixiado por el aliento de los fanáticos mexicanos que nunca dejaron de creer.
Previo al partido entre México e Inglaterra por los octavos de final de la Copa del Mundo, centenares de hinchas empezaban a llegar el domingo al Estadio Azteca, bajo los nubarrones, lluvia y truenos que amenazaban con hacer válidos los pronósticos de condiciones meteorológicas muy adversas.
La capital mexicana amaneció con lloviznas y el cielo nublado y, a lo largo de la jornada, las condiciones podrían empeorar ante la posibilidad de fuertes lluvias y tormentas eléctricas para la tarde, por lo que el compromiso podría demorarse, tal y como sucedió con la cita ante Ecuador, que se retrasó una hora.
“Esta tarde en la Ciudad de México se prevé ambiente caluroso, cielo medio nublado y condiciones para lluvias fuertes a muy fuertes, que pueden estar acompañadas de actividad eléctrica y posible caída de granizo”, advirtió la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la capital mexicana.
Previo a la cita, las autoridades igualmente han reforzado la seguridad tanto en el perímetro del estadio como en diversos puntos de la ciudad donde se prevén grandes aglomeraciones para acompañar el encuentro, como el icónico Paseo de la Reforma. La medida se produce después de que las estampidas humanas empañaron los festejos por la victoria del Tri sobre Ecuador el pasado martes, cuando al menos cuatro personas murieron en las masivas celebraciones.





