Al ser este domingo el Día Mundial contra la Hepatitis, la Secretaría de Salud mantiene una intensa campaña de prevención contra esta enfermedad que mantiene en la ciudad poco más de 100 personas afectadas, de las que fallecerá durante el año al menos la mitad, advirtió el coordinador médico de la dependencia, Francisco Mejía.
Dijo el médico que este fatal pronóstico se debe a que las personas afectadas por el padecimiento, ya lo tienen muy avanzado, lo que inhibe el tratamiento, ya que su sistema inmunológico se encuentra muy afectado, y las secuelas de esta enfermedad son muy agresivas e irreversibles.
Sin embargo, dijo que a diferencia del VIH, la hepatitis, sobre todo la del tipo ‘C’, es mucho más agresiva en el organismo de las personas, ya que se puede transmitir por la vía oral y sexual, y sus efectos son más devastadores que el VIH.
Para ello, dijo el médico que es importante que la población tome conciencia de los riesgos que conlleva esta enfermedad cuando no se tienen las precauciones y las recomendacionesnecesarias para prevenirla.
“Es la concientización en las personas lo que puede prevenir esta enfermedad que es tan devastadora, peligrosa y mortal para quienes ya la padecen, ya que es mucho más peligrosa que el VIH, sobre todo cuando se trata de Hepatitis del tipo ‘C’, ya que el período de vida de los enfermos más agresivos es de solo seis meses”, apuntó el médico.
Lamentó que esta enfermedad sea tan agresiva y ocasione tantos fallecimientos en tan corto tiempo, aunque mencionó que la ciencia médica está muy avanzada y no duda en que pronto haya una cura para la enfermedad.
El año pasado los casos de enfermos era de solo 45, cifra que se duplicó hasta este momento, lo que indica que las personas no han tomado la conciencia necesaria para prevenirla, aunque en el 2017 la cifra fue de 75 casos en todo ese año.
A nivel mundial los casos de enfermos de hepatitis tipo ‘C’ era hasta el año pasado de cerca de 325, de acuerdo a datos ofrecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que las personas que la padecen están expuestas a padecer también cáncer y cirrosis hepática, lo que acelera aún más su fallecimiento.
Gaston Monge



