Ante la cercanía de la temporada de calor más intensa del año, conocida como Canícula, la dirección de protección civil realiza recorridos en calles del centro de la ciudad, plazas y parques públicos, con el objetivo de prevenir a las personas que no se expongan demasiado a los rayos solares.
De acuerdo al titular de la corporación, Omar Enríquez, personal a su cargo realiza recorridos constantes en lugares de alta concentración de personas, para atenderlos médicamente en caso de ser necesario, sobre todo a niños ay adultos mayores, por ser los más vulnerables a este tipo de condiciones atmosféricas.
Uno más de los riesgos que existen en el río, es la presencia de cocodrilos o lagartos, los que aparecieron desde la última inundación que se presentó en Piedras Negras, pero dijo desconocer de donde surgieron al menos dos animales que se les ha visto rondar por el río Bravo.
“Esto lo vuelve más peligroso porque puede presentarse un ataque, ya que se trata de animales carnívoros, porque el río ya es su terreno, por lo que recomendamos a los bañistas o paseantes que eviten acercarse cuando vena alguno cerca de las orillas, ya que estos animales los podrán ver como parte de su cadena alimenticia”, explicó.
Confió que este tipo de incidentes no se presenten en la región de los Laredos, aunque dijo que la presencia de cocodrilos es una preocupación más para evitar que las personas se introduzcan en el río Bravo.
Alertó que los animales que fueron vistos en Piedras Negras podrían llegar hasta Nuevo Laredo y tornar más peligroso el río.
Paramédicos y ambulancias están dispuestas para brindar atención inmediata a personas que puedan ser afectadas por una deshidratación inesperada y por el llamado golpe de calor, y añadió que los operativos de prevención y alerta colocan avisos de riesgo en las orillas del río Bravo, con la finalidad de alertar a los migrantes sobre los riesgos que existen en caso de que quieran cruzarlo para llegar a Estados Unidos.
“Son también para que la gente no se meta a bañar al río, pero desafortunadamente aún con los anuncios, la gente se sigue metiendo al río, por lo que le insistimos que no se metan ni siquiera en la orilla, pero la gente no entiende, porque tan pronto como nos retiramos se vuelven a meter”, explicó.
Hasta el momento hay 15 migrantes que son atendidos en el albergue municipal, los que llegan por un tiempo, se retirar y luego regresan, aunque algunos son enviados a la casa del Migrante para su atención.
Agencias



