Se registran las primeras crías de tortuga Lora

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Ciudad Madero.- Luego del tiempo de anidación, las tortugas lora rompieron la arena de Playa Miramar para comenzar su primera y más importante travesía: llegar vivas al Golfo de México; sus huellas marcaron oficialmente el inicio de la temporada 2026, en una escena que cada año devuelve vida y esperanza a las costas tamaulipecas.

La Comisión de Parques y Biodiversidad de Tamaulipas, encabezada por Eduardo Rocha Orozco, confirmó el registro de las primeras crías como resultado de los trabajos permanentes de conservación, monitoreo y resguardo que se realizan en el litoral del estado.

“Ya se tiene registro de las primeras crías de la temporada 2026 en Playa Miramar, resultado de los trabajos permanentes de conservación, monitoreo y protección en las costas tamaulipecas”, indicó.

Playa Miramar, refugio natural de la tortuga lora
Comentaron que el nacimiento de estas tortugas representa uno de los momentos más significativos para la fauna marina de Tamaulipas, debido a que la tortuga lora es una especie catalogada en peligro de extinción y Playa Miramar se mantiene como uno de sus principales puntos de anidación en el Golfo.

Caño, cientos de tortugas arriban a las playas tamaulipecas para depositar sus huevos, lo que convierte al espacio en un santuario natural donde especialistas, voluntarios y autoridades ambientales trabajan para garantizar la supervivencia de las crías.

“Estas acciones forman parte del compromiso del Gobierno del Estado para fortalecer la protección de la biodiversidad y preservar especies emblemáticas como la tortuga lora”, destacó la Comisión de Parques y Biodiversidad.

Destacaron que durante la temporada, las brigadas ambientales realizan recorridos permanentes para ubicar nidos, resguardar los huevos y evitar riesgos ocasionados por depredadores, basura, luces artificiales o vehículos sobre la playa, factores que pueden alterar el proceso natural de las tortugas.

Por cada pequeña cría que logra tocar el agua, Playa Miramar no solo celebra un nuevo ciclo de vida, sino el resultado de años de esfuerzos de conservación que buscan asegurar el futuro de una de las especies más representativas del Golfo de México.